PREPARA TU ORGANISMO PARA LA LLEGADA DEL OTOÑO: LA MEDICINA CHINA TE AYUDA!!!

Sin comentarios septiembre 24, 2018

Estamos a punto de terminar con el verano, dejamos atrás los días más largos y calurosos.

Sería ideal hacer una pequeña reflexión sobre esta estación. ¿Te has sentido en armonía con ella?, ¿como ha sido tu alimentación?, ¿qué emociones y actitudes han predominado?.

Os invito también a empezar a poner consciencia en esta nueva etapa que la naturaleza nos ofrece, el Otoño. ¿Que energía es la del otoño y como podemos conectar con ella, logrando así mayor armonía, salud y bienestar?.

Las horas de luz disminuyen, lo que hace que los árboles se desprendan de sus hojas(cuando mantener el follaje cuesta más de lo que produce, la estrategia más rentable para el árbol es perder la hoja y pasar la estación en un estado de baja actividad o reposo). La naturaleza está constantemente mostrándonos sobre el ciclo de transformación y como ésta deja ir (fluir) las cosas.

¿Cómo podemos empezar un nuevo ciclo saludable si no nos liberamos de lo viejo? Rencores, temores, cargas innecesarias…

Un trabajo más introspectivo y de interiorización es necesario en esta estación para poder empezar de nuevo con un enfoque renovado.

 

En Medicina Tradicional China, el Otoño pertenece al elemento metal(caracterizado por ser buen conductor del calor. Ese calor que necesitamos para afrontar las épocas más frías), y los órganos asociados son el Pulmón y el Intestino grueso. El Intestino nos da la capacidad de discernir entre lo que nos sirve para evolucionar y lo que no y, por tanto hay que eliminar.  Los Pulmones son un ejemplo de inhalar aire fresco y exhalar deshaciéndose del dióxido de carbono (limpieza).

A su vez estos órganos se relacionan con la energía defensiva (Wei Qi) que circula por debajo de la piel y ésta representa la primera línea de defensa del organismo( los problemas pulmonares y cutáneos están muy relacionados, si el Qi de Pulmón es débil, la piel podría tener manifestaciones de sequedad, eccemas, erupciones cutáneas…).

Las emociones relacionadas con el elemento metal son la tristeza, melancolía, pena, nostalgia...Momentos de tristeza en la vida cotidiana no nos tienen porque afectar, diría incluso que son necesarios para el crecimiento personal. El problema viene cuando éstas emociones se prolongan en el tiempo haciendo que se estanque la energía en el pecho y a su vez debilite el pulmón. Las personas con desequilibrios en este elemento puede que sean propensas a sentir estas emociones y en otoño tener mayor descontrol con ellas.

Los pulmones son los órganos más vulnerables a ser atacados por factores patógenos externos, por eso es importante incluir hábitos alimenticios que nos ayuden a fortalecerlos. El sabor picante es su relacionado, cantidad moderada de éste tonifica al Pulmón, en exceso lo daña.

El picante promueve la sudoración por lo que es muy útil al inicio de un resfriado: si hay invasión de viento-frío con mucosidad acuosa, escalofríos, picor de garganta... el jengibre, la canela, la pimienta, el clavo, etc... ayudan a abrir los poros y eliminar la energía perversa hacia fuera. Si hay invasión de viento-calor con síntomas de dolor de cabeza y de garganta, mocos amarillos, ojos rojos, etc...podemos usar té de mentamejorana que tienen naturaleza fresca.

 

Lo adecuado en esta época es ir dejando de lado las ensaladas, tomate, pepinos, sandía, melón, gazpacho... pasando a platos más consistentes, nutritivos y templados que nos centren, refuercen y estabilicen. Hay que aprovechar los primeros descensos de las temperaturas para empezar a tomar sabrosas sopas, guisos, purés…

Se recomiendan los vegetales de color blanco (ajo, cebolla, nabo, jengibre, patata, coliflor…).

Cereales como el  arroz, avena, mijo

Semillas oleaginosas: pipas de girasol, calabaza, sésamo, almendras, castañas, nueces…

Legumbres: azukis, lentejas, garbanzos, alubia blanca...

pescado blanco y azul, algas, huevos.

 

Si seguimos comiendo como en pleno verano lo más probable es que aparezcan los resfriados típicos del otoño, el frío interno que crea la alimentación de verano en nuestro cuerpo se suma al frío ambiental dando como resultado una acumulación de frío que nos puede afectar en diferentes aspectos.

 

Si seguimos estos pequeños consejos gozaremos de mayor salud durante el invierno.


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