EL ACEITE DE ONAGRA Y SUS PROPIEDADES PARA LA PIEL!

El aceite de onagra es conocido popularmente como “la planta de la mujer” por sus propiedades para reducir los síntomas del síndrome premenstrual  y de la menopausia (hinchazón de vientre, sofocos, dolor en las mamas…).

Pero también tiene muchos beneficios en nuestra piel y por eso os contamos aquí para qué podéis usar este aceite tan especial.

La onagra posee un alto contenido en ácidos grasos esenciales, por este motivo siempre ha sido un perfecto aliado para rostro y cuerpo.

Mantiene un equilibrio de humedad en la piel por lo que evita una sequedad que impida el buen funcionamiento de las células. Este aceite también ayuda a la regeneración de nuevas células favoreciendo un aspecto más radiante.

Su alto contenido en antioxidantes ayuda en la lucha contra los radicales libres, formados a causa del estrés, la contaminación diaria o la exposición al sol, principalmente. Con el aceite de onagra conseguimos que la piel se vea descansada, revitalizando las células de la piel para darle un aspecto saludable.

En este sentido, también combate los signos del envejecimiento prematuro (flacidez, arrugas…), promoviendo el mantenimiento saludable de colágeno y fomentando la elasticidad de la piel.

El uso regular del aceite de onagra evita la aparición de acné, minimizando la infección y el crecimiento bacteriano.

El aceite de onagra nos aporta suavidad al pelo y reducimos su fragilidad. Si nos lo aplicamos por el cuero cabelludo aumenta la circulación sanguínea y reduce los efectos de los daños externos. Dado que el aceite de onagra tiene altas cantidades de GLA o los ácidos grasos esenciales, evita que el cabello se vuelva excesivamente seco, especialmente cerca de los extremos del eje del pelo. Además, proporciona brillo. Es un gran aliado contra la caída del cabello y además las propiedades antiinflamatorias de la onagra ayudan a hacer frente a afecciones del cuero cabelludo causadas por los hongos o la caspa.

No obstante, no recomendamos utilizarlo más de una vez al mes para no engrasar el cuero cabelludo.

La aplicación de este aceite en las zonas afectadas ayuda a aliviar las molestias causadas por eccemas en la piel. Calma la picazón y disminuye el color tan rosáceo que se produce. Si se consume como complemento a la dieta diaria, actuará contra la sequedad de la piel.

Se puede ingerir sólo, generalmente en perlas, pero sus beneficios para la piel aumentan cuando se combina con otros elementos como el aceite de borraja, la granada, el colágeno o el ácido hialurónico, por ejemplo.