ELIGE LOS MEJORES NUTRIENTES PARA UN BUEN BRONCEADO!!!!

El buen tiempo parece que no quiere quedarse pero aun así seguro que no dejas de imaginarte tomando el sol en la piscina, o dando un buen paseo por la orilla del mar…

Muchos vemos multitud de ventajas de tantas horas de luz y de sol:

  • El Sol provoca que nuestro cuerpo sintetice Vitamina D. Vitamina imprescindible en la absorción y utilización del Calcio y el Fósforo para fortalecer los huesos
  • Mejora el aspecto de la piel en casos de acné y psoriasis. Siempre y cuando la exposición no sea superior a 30 minutos y fuera de las horas centrales del día. ¡Y con el protector solar por supuesto!
  • Aumenta la respuesta inmunológica
  • Puede reducir la presión arterial
  • Ayuda a aumentar los niveles de serotonina. Hormona que produce nuestro cuerpo y que, normalmente, conocemos como la hormona de la felicidad

Pero no se te puede ir de las manos; siempre hay que tomar el sol en su justa medida. Y siempre protegiéndose como es debido para obtener los mayores beneficios y no sufrir las peores consecuencias del exceso de Sol como pueden ser: quemaduras, deshidratación, envejecimiento prematuro de la piel, aparición de manchas, lesiones oculares o mucho peores como carcinomas.

Tu protector solar adaptado a tu tipo de piel debe ser un imprescindible, siempre unos 20 minutos antes de la exposición al sol y date de nuevo la crema cada 2/3 horas como máximo y siempre después de salir del agua. En las horas centrales del día evita la exposición y aumenta la protección con ropa idónea, gorrito o gafas de sol.

No se te puede olvidar preparar la piel días antes de la exposición. Nuestra piel tiene un mecanismo propio de defensa, la melanina. En nuestra piel tenemos unas células llamadas melanocitos, que son las encargadas de su producción. La melanina es un pigmento que aporta color pardo-oscuro a la piel. Su función es bloquear los rayos ultravioleta del Sol para evitar que se dañe el ADN de las células de la piel expuestas a los rayos ultravioletas.

Los melanocitos necesitan de ciertas sustancias para poder generar la melanina, por ejemplo, la tirosina es un aminoácido utilizado por nuestro cuerpo como materia prima para formar la melanina, acción que se ve favorecida en presencia de otros nutrientes como el cromo, el hierro, el zinc y la vitamina B2.

Otras sustancias, como son los betacarotenos o la Vitamina A, estimulan la producción de la melanina además de aportar una gran capacidad antioxidante. Se pueden encontrar en frutas, verduras  y hortalizas como zanahorias y tomates. Los betacarotenos son responsables del pigmento amarillo-rojizo de las verduras y hortalizas, aunque hay otras, como las espinacas, que son de otro color y contienen esta sustancia. También podemos encontrarlos en ciertas algas como el Alga Dunaliella.

También es súper aconsejable la hidratación y por supuesto no sólo a nivel externo. Es importante hidratar por dentro, y podemos conseguirlo consumiendo ciertos ácidos grasos, como el linolénico, linoleico u oleico. En resumen, los tan conocidos Omega 3, 6, 7 y 9, que podemos obtener desde aceites como el de rosa de mosqueta, el de girasol o el de soja.

Que no se os olvide el aporte de nutrientes antioxidantes, para que nuestro cuerpo pueda utilizarlos para eliminar los radicales libres que se forman tras la exposición al Sol y, de esta manera, poder evitar daños oxidativos en nuestras células. Podemos obtenerlos desde ciertas Vitaminas como la A, la C o la E. Que además gracias al aporte de vitamina C, imprescindible en el proceso de formación de colágeno de nuestro cuerpo, ayudaremos a mantener la elasticidad y firmeza de nuestra piel.

Seguir todos estos pasos es muy importante para conseguir un bronceado más rápido y uniforme a la vez que prevenimos daños en nuestras células y el envejecimiento prematuro.

Existen en el mercado complementos alimenticios que podemos utilizar para completar nuestra dieta con todos estos nutrientes. Para obtener los mejores resultados de bronceado, lo ideal es empezar a consumir estos nutrientes aproximadamente un mes antes de la exposición al Sol, durante, y un mes después para prolongar el bronceado.